Qué ver en la Cisterna Basílica

Bajas unas escaleras desde la calle y entras en un palacio sumergido de columnas, agua y luz dorada.

Columnas iluminadas y sus reflejos en el agua de la Cisterna Basílica
Foto: Moise Nicu, CC BY 3.0

El bosque de columnas

Nada más bajar, el espacio se abre en todas direcciones: 336 columnas de mármol de 9 metros, ordenadas en 12 hileras de 28, sostienen bóvedas de ladrillo que se pierden en la penumbra. Las pasarelas te llevan por encima del agua, que refleja cada columna y multiplica la sensación de profundidad. Muchas columnas se reaprovecharon de edificios más antiguos, por eso verás capiteles y estilos distintos.

Las cabezas de Medusa

En el rincón noroeste, dos columnas descansan sobre bloques tallados con la cara de Medusa: una está colocada boca abajo y la otra de lado. Nadie sabe con certeza de dónde salieron. Lo más probable es que se trajeran de algún edificio de la época romana tardía y se usaran simplemente como bases. Son la foto que todo el mundo quiere llevarse.

Cabeza de Medusa de lado en la base de una columna de la Cisterna Basílica
Foto: Nan Palmero, CC BY 2.0

La columna de los ojos de gallina

Una de las columnas destaca entre todas: está decorada con relieves de ojos de gallina, ramas inclinadas y lágrimas. Por eso muchos la llaman la «columna que llora». Su decoración recuerda a columnas del siglo IV, otra pieza reaprovechada que hoy es uno de los rincones más fotografiados.

La columna de los ojos de gallina, decorada con ojos y ramas en relieve
Foto: Mattpopovich, CC0

Arte contemporáneo y luz

Desde la restauración que terminó en 2022, la cisterna combina su arquitectura bizantina con una iluminación renovada e instalaciones de arte contemporáneo repartidas entre las columnas. El resultado es un recorrido muy fotogénico, distinto de cualquier otro monumento de Estambul.

Una escultura contemporánea reflejada en el agua entre las columnas de la cisterna
Foto: Nan Palmero, CC BY 2.0

Una estrella de cine

La cisterna aparece en Desde Rusia con amor (1963), la segunda película de James Bond, y desde entonces forma parte del imaginario del Estambul más misterioso.

Visítala con guía

Un guía te lleva directo a cada detalle y te cuenta su historia, con la entrada sin colas incluida.

Preguntas frecuentes

¿Por qué están las Medusas al revés y de lado?

No hay una respuesta segura. La explicación más aceptada es práctica: se usaron como bases para nivelar las columnas, colocadas en la posición que mejor encajaba.

¿Se pueden hacer fotos?

Sí, y la cisterna es uno de los lugares más fotogénicos de Estambul. Lleva el móvil con batería: con la luz tenue, los reflejos en el agua quedan espectaculares.

¿Para qué servía la cisterna?

Almacenaba agua para el Gran Palacio de los emperadores bizantinos y para los edificios del barrio imperial. Podía guardar hasta 80.000 metros cúbicos.